Empieza la guarderia II

Antes de nada, recordar que este es el segundo articulo de una triologia sobre la guarderia. Puedes leer el primer articulo aqui.

Cómo debe comportarse la mamá

La madre, al igual que el niño, también tiene que estar preparada para afrontar la nueva etapa que va a iniciar su hijo. De otra manera, el riesgo es que le transmita, casi sin darse cuenta, sus ansiedades y su malestar, comunicándole la falsa impresión de que la separación es negativa y que la guardería es una especie de mal que pone fin a los tiempos felices de la primera infancia.

Es indispensable que la madre se convenza de lo acertado de su elección, y de la necesidad de favorecer el crecimiento del niño llevándolo a la guardería. Allí podrá jugar fuera de casa, estar con niños de su edad, entablar sus primeras amistades, experimentar las primeras discusiones y gozar del contacto diario con educadores capacitados y especializados.

En cambio, si la madre afronta la separación contra su voluntad y alimenta temores y sentimientos de culpa exagerados, corre el peligro de que el pequeño reciba esta influencia negativa y que se extinga nada más nacer su deseo de crecer y establecer relaciones sociales. El hecho de romper el vínculo exclusivo con la madre sin un dramatismo excesivo constituye la condición necesaria para afrontar con tranquilidad todas las pruebas de autonomía que, de ahora en adelante, el niño está llamado a superar.

Una madre con su bebe

 

Consejos para prepararlo bien

Los niños son seres de costumbres y, como tales, no podemos esperar que las novedades les entusiasmen. En consecuencia, en vista del cambio trascendental que le aguarda, es decir, la separación de su madre y la asistencia a la guardería, es necesario habituarlo por etapas.

Antes de empezar, es conveniente que el niño experimente una separación previa. Al principio debería permanecer una hora, después dos y después tal vez toda la tarde en compañía de un pariente o de un canguro con los que se encuentre a gusto.

Es importante que se encuentre con algún niño de su edad, para que coja confianza con los demás y establezca las bases de sus primeros juegos en grupo.

Niña rubia

A continuación, te damos algunos consejos que puedes seguir para preparar a tu hijo para el “gran día”:

Tómate un día de fiesta o un permiso y acompaña a tu hijo a la guardería, involucrando también al papá si es posible: su presencia es muy importante para daros confianza a ti y al bebé.

En general, durante la primera semana, la madre y el bebé pueden estar juntos en la guardería durante un par de horas. A medida que el pequeño se habitúa al nuevo ambiente, se le puede empezar a dejar solo durante un tiempo cada vez más largo. La mayoría de las guarderías ofrecen la posibilidad de una fase de adaptación.

Si las reglas de la guardería son estrictas y no prevén una fase de adaptación, dirige una sugerencia, justificando los motivos, a los responsables.

Si te da la impresión de que hay algo que no funciona en la guardería, coméntalo con las educadoras, manifiesta abiertamente tus dudas e intentad encontrar una solución al problema.