Empieza la guardería I

Cuándo está preparado para dar el gran paso

bebe con mama

No se puede generalizar, porque cada niño tiene su propio temperamento y sus propios ritmos; los hay que están preparados a los seis meses y otros que no lo están hasta que cumplen un año. La evolución psicológica del niño está profundamente condicionada por el ambiente en el que vive. Por ello, a la misma edad se puede estar más o menos preparado para la separación.

El primer semestre de vida está caracterizado por una auténtica simbiosis entre la madre y el bebé. Durante este período, el niño no tiene muy claro cuál es el límite entre su cuerpo y el materno, y todavía no es consciente de tener una identidad propia separada de la de su madre.

A partir del sexto mes, el niño empieza a percibir poco a poco que su madre es una persona separada de él, que puede alejarse y dejarlo solo. Esta conciencia, que indica un gran paso hacia delante en su desarrollo intelectual y afectivo, comporta aspectos positivos y negativos. Por un lado, excita la curiosidad hacia el mundo exterior y alimenta el deseo de explorar. Por otro lado, traiciona la confianza incondicional en los adultos y suscita en el pequeño el miedo a ser abandonado.

En el primer año de vida, el desarrollo psicológico del niño está marcado por la nostalgia de su madre. Es por ello por lo que, entre los seis y los ocho meses, es fácil que el niño proteste y que incluso rompa a llorar si su madre se aleja o se le acerca un extraño. Sin embargo, esto no debe provocar el desaliento de los padres, ni crearles aprensión o sentimiento de culpa cada vez que se produzcan estos acontecimientos.

La ansiedad por la separación es totalmente normal en esta fase del desarrollo, e incluso indica un importante progreso del pensamiento. El sufrimiento derivado de ello es totalmente natural y, más que evitarlo, es preciso ayudar al niño a aceptarlo y superarlo. ¿Cómo? Demostrándole que su madre puede alejarse y que ello no significa que desaparezca para siempre. Algunas separaciones breves ayudan a entender que una separación no significa un adiós.

Un estudio británico ha demostrado que si el bebé vive en una familia grande, o está acostumbrado a ser cuidado por una persona que no es su madre (abuela, canguro o hermanas), se adapta mejor a estar con los demás y sufre menos cuando se separa de su madre, al no haber creado con ella un vínculo demasiado estrecho y exclusivo.

Tambien es recomendable tener la diversion que te aporta la guarderia en casa, para ello puedes decorar tu casa con alfombras infantiles.

En el caso de las familias compuestas por los padres y un solo hijo, o como máximo dos, resulta un poco más difícil para ambas partes aceptar la experiencia de la separación. La única solución, por tanto, es entrenarse poco a poco para estar alejados, mediante pequeñas pruebas de separación en casa, con la ayuda de una persona de total confianza: una abuela, una vecina o un canguro cualificado.

Antes de llevar al niño a la guardería, debes tener en cuenta los siguientes aspectos:

bebe llorando

No existe un momento ideal para asistir a la guardería, porque depende en gran parte del carácter personal y de las experiencias vividas en la familia durante el primer año de vida.

De acuerdo con algunos psicólogos, cuando cumple un año de edad el niño ya ha adquirido una mejor conciencia de sí mismo y de su propia identidad “separada”, de manera que hace prevalecer la curiosidad y el interés hacia el mundo exterior sobre la nostalgia por su madre.

Si resulta necesario inscribirlo en la guardería a los seis meses, sólo hay que afrontarlo de una forma gradual, ofreciendo al pequeño toda la confianza que pueda necesitar para sentirse tranquilo y feliz de abrirse a los demás.

Siempre es recomendable llevarlos en sillas de coches confortables, puedes leer acerca de como diseñar o crear estas sillas en otro de mis articulos decorar sillas de coche

Espero que os haya gustado el primer articulo de la saga, en los próximos días publicare la segunda parte.